El esperado remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, presentado durante el reciente evento por el 40.º aniversario de la franquicia, apunta a un rendimiento sólido. Según las primeras impresiones técnicas compartidas por Digital Foundry, el título alcanzará una tasa de 60 fotogramas por segundo estables, ofreciendo una experiencia de juego fluida en la próxima consola de Nintendo.

Rendimiento y arquitectura técnica
El análisis técnico indica que el juego se ejecuta a una resolución de 1080p. Un detalle curioso detectado por los expertos es que, mientras el juego corre a esa resolución, los menús de la interfaz se renderizan a 1440p, lo que sugiere una gestión específica de la potencia gráfica para los elementos de usuario. Respecto al motor gráfico, se descarta el uso de Unreal Engine 5, apuntando hacia una tecnología interna de Nintendo o desarrollada en colaboración con Monolith Soft, estudio responsable de la saga Xenoblade.

La ausencia de DLSS como factor determinante
A pesar de la fluidez conseguida, los especialistas han señalado la ausencia de NVIDIA DLSS en esta versión. Esta tecnología de reescalado suele ser clave para mejorar la calidad de imagen en entornos complejos. Sin esta implementación, podrían aparecer problemas visuales como parpadeos en el follaje dentro de las zonas de mundo abierto. El lanzamiento oficial de esta revisión del clásico de Nintendo está fijado para el 5 de noviembre de 2026, incluyendo una banda sonora sinfónica y mecánicas actualizadas para los fans de la saga Zelda.



!Advertencia! Tenemos problemas...
Debes iniciar sesión para poder comentar.. Iniciar sesión o Registrarme