El fenómeno del quiet vacationing, consistente en fingir que se está trabajando mientras se disfruta de tiempo libre, ha dejado de ser un secreto exclusivo de los empleados. Un estudio reciente realizado a 2.000 responsables y altos cargos confirma que esta práctica está generalizada en todos los niveles jerárquicos durante los meses de verano.

La excusa técnica como herramienta de desconexión
Mientras que el 85% de los directivos sospecha que sus trabajadores utilizan pretextos tecnológicos para ausentarse, el 49% de esos mismos jefes admite haber recurrido a las mismas tácticas. Entre las excusas más habituales destacan las bajas por enfermedad repentina y, principalmente, los supuestos problemas de conexión Wi-Fi que impiden el desempeño normal de las tareas digitales.
Esta tendencia refleja un impacto directo en la productividad, que llega a caer cerca de un 60% durante el periodo estival. Los propios directivos señalan que factores como las altas temperaturas afectan a la toma de decisiones y a la capacidad cognitiva, lo que fomenta el uso de estas estrategias para reducir la carga laboral.

El impacto del estrés térmico en el trabajo
Más allá del engaño, la ciencia respalda que trabajar bajo condiciones de calor extremo, entre 35 y 40 grados, reduce significativamente los tiempos de reacción, la memoria y la atención. Este estrés térmico se ha convertido en un factor determinante que explica por qué tanto empleados como directivos buscan alternativas para evitar las jornadas maratonianas en pleno agosto, priorizando el descanso ante la dificultad de mantener la concentración en entornos tecnológicos exigentes.



!Advertencia! Tenemos problemas...
Debes iniciar sesión para poder comentar.. Iniciar sesión o Registrarme