El legendario director John Carpenter, responsable de la obra maestra de ciencia ficción La Cosa (1982), ha mostrado su desprecio absoluto por la precuela estrenada en 2011. Durante su intervención en la Fan Expo Chicago, Carpenter no dudó en calificar la cinta como una "porquería" ante una audiencia atónita, cuestionando decisiones creativas clave del filme.
La controversia sobre esta producción subraya la dificultad de replicar el éxito de una película que, irónicamente, tampoco fue un éxito financiero en su estreno original de 1982. Mientras que la cinta de 1982 se convirtió en un clásico de culto con el paso de las décadas, la precuela de 2011 sigue siendo recordada por los fans y por el propio John Carpenter como un intento innecesario de modernizar un misterio que, precisamente, funcionaba mejor sin ser explicado.
Críticas al uso de efectos digitales y cambios en la trama
El cineasta arremetió contra la sustitución de las pruebas de sangre originales por pruebas dentales, calificando el cambio de "irreal". Sin embargo, su mayor molestia reside en el apartado visual: la imposición por parte del estudio de utilizar efectos digitales (CGI) en lugar de los efectos prácticos y animatrónicos que habían sido construidos originalmente por el equipo de Amalgamated Dynamics. Esta decisión técnica, tomada tras pases de prueba negativos, dejó a la película en un terreno intermedio que no convenció a la crítica ni al creador original.Un legado cinematográfico rodeado de remakes
El estudio Strike Entertainment, encargado de la producción en 2011, intentó expandir el universo de la cinta con una precuela que narrara los eventos del campamento noruego. A pesar de contar con un equipo que buscaba rendir homenaje, el resultado final fue una recaudación que no cubrió las expectativas de taquilla, situándose por debajo de su presupuesto de 38 millones de dólares.
La controversia sobre esta producción subraya la dificultad de replicar el éxito de una película que, irónicamente, tampoco fue un éxito financiero en su estreno original de 1982. Mientras que la cinta de 1982 se convirtió en un clásico de culto con el paso de las décadas, la precuela de 2011 sigue siendo recordada por los fans y por el propio John Carpenter como un intento innecesario de modernizar un misterio que, precisamente, funcionaba mejor sin ser explicado.


!Advertencia! Tenemos problemas...
Debes iniciar sesión para poder comentar.. Iniciar sesión o Registrarme