Construir una montaña rusa de alta intensidad en Los Ángeles ha supuesto un reto de ingeniería sin precedentes para Universal Studios Hollywood. La nueva atracción Fast & Furious: Hollywood Drift, diseñada para alcanzar velocidades de 116 km/h, fue concebida con una obsesión: el silencio. Sin embargo, tras tres años de desarrollo y medidas de insonorización, la realidad ha superado las previsiones técnicas debido a un factor inesperado: las personas.
Ante la presión vecinal y las posibles acciones legales, Universal ha comenzado a ampliar sus barreras acústicas y a limitar el horario de funcionamiento de la atracción hasta las 19:00 en días estándar. Esta situación pone de manifiesto la dificultad de integrar atracciones de gran envergadura en entornos urbanos densos, un desafío que la compañía intenta equilibrar mientras busca recuperar sus cifras de visitantes tras el descenso registrado en 2024.
Ingeniería contra el ruido mecánico
El parque temático, ubicado en una zona encajonada entre barrios residenciales y estudios, realizó un esfuerzo titánico para mitigar el impacto acústico. La solución incluyó rellenar más de 1,2 kilómetros de vía con grava para absorber vibraciones, instalar barreras acústicas de cristal y utilizar 286 metros de muro con material Acoustiblok, una tecnología empleada habitualmente en aeropuertos. Durante las pruebas técnicas sin pasajeros, los resultados fueron un éxito, logrando que el desplazamiento del acero fuera apenas un susurro para los vecinos de Toluca Lake.El factor humano como desafío técnico
El problema surgió cuando los pasajeros ocuparon los vehículos. Según testimonios de residentes, los gritos constantes durante las jornadas de operación se escuchan incluso dentro de las viviendas con las ventanas cerradas. A pesar de que Universal utilizó modelos informáticos para orientar los coches giratorios y alejar las bocas de los usuarios de las zonas residenciales, la eficacia de estas simulaciones ha sido insuficiente frente al comportamiento real de los visitantes.
Ante la presión vecinal y las posibles acciones legales, Universal ha comenzado a ampliar sus barreras acústicas y a limitar el horario de funcionamiento de la atracción hasta las 19:00 en días estándar. Esta situación pone de manifiesto la dificultad de integrar atracciones de gran envergadura en entornos urbanos densos, un desafío que la compañía intenta equilibrar mientras busca recuperar sus cifras de visitantes tras el descenso registrado en 2024.


!Advertencia! Tenemos problemas...
Debes iniciar sesión para poder comentar.. Iniciar sesión o Registrarme