Los centros de datos suelen ser el foco de intensas críticas por su elevado consumo de energía y agua. Sin embargo, en la pequeña localidad agrícola de Quincy, en el estado de Washington, la instalación de infraestructura digital ha impulsado una transformación económica radical durante casi dos décadas.
A pesar del caso de éxito en Quincy, el modelo no es fácilmente replicable en todas las regiones. El crecimiento de la demanda eléctrica amenaza con tensionar el suministro en Grant County, y las exenciones fiscales en otros proyectos similares pueden reducir los beneficios directos para las comunidades. Actualmente, la industria tecnológica enfrenta una creciente resistencia social en diversos estados de EE. UU., donde se contabilizan más de 140 protestas activas contra la construcción de nuevos centros de datos debido a sus posibles efectos en los recursos básicos.
El impacto en la economía local
La llegada de empresas como Microsoft, Yahoo e Intuit a partir de 2006 cambió el panorama fiscal de la región. Mientras que en 2012 la tasa de pobreza en Quincy alcanzaba el 29,4%, los datos de 2024 sitúan esta cifra en un 6,2%. Este crecimiento ha permitido financiar infraestructuras públicas críticas, incluyendo un nuevo instituto, hospital, ayuntamiento y un centro acuático municipal de 15 millones de dólares. La recaudación fiscal por parte de las empresas tecnológicas ha sido determinante. En 2006, la recaudación fiscal en Grant County era de 4,2 millones de dólares, cifra que ha ascendido hasta los 54,2 millones en 2025. Este aumento en la base fiscal ha permitido reducir los impuestos sobre la propiedad para los habitantes locales en un 70% respecto a los niveles de hace casi veinte años.Desafíos y sostenibilidad del modelo
El éxito de Quincy se apoyó en ventajas específicas, como el acceso a energía hidroeléctrica abundante proveniente del río Columbia. No obstante, la gestión del agua sigue siendo un reto, ya que los centros de datos representan aproximadamente el 10% del consumo local. Para mitigar este impacto, Microsoft financió una infraestructura de reutilización de agua con una inversión de 31 millones de dólares.
A pesar del caso de éxito en Quincy, el modelo no es fácilmente replicable en todas las regiones. El crecimiento de la demanda eléctrica amenaza con tensionar el suministro en Grant County, y las exenciones fiscales en otros proyectos similares pueden reducir los beneficios directos para las comunidades. Actualmente, la industria tecnológica enfrenta una creciente resistencia social en diversos estados de EE. UU., donde se contabilizan más de 140 protestas activas contra la construcción de nuevos centros de datos debido a sus posibles efectos en los recursos básicos.


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