
Un caso viral ha puesto en alerta a los coleccionistas de hardware: una funda original de
Nintendo 3DS XL, basada en Dragon Quest VIII, se ha desintegrado por completo tras años de almacenamiento. Lo que debía ser una pieza de colección en perfecto estado terminó reducida a polvo, revelando una cruda realidad sobre la durabilidad de ciertos materiales plásticos.

El problema del TPU biodegradable
El motivo de este deterioro no es la falta de cuidado, sino la composición del producto. La funda estaba fabricada con
TPU biodegradable, un material diseñado para ser respetuoso con el medio ambiente, pero que cuenta con una vida útil limitada de entre tres y cinco años. Al haber transcurrido aproximadamente siete años desde el lanzamiento de este accesorio en 2017, el material alcanzó su punto de degradación química natural, independientemente de si el usuario mantuvo el objeto protegido de la luz o la humedad.

Este hallazgo es una advertencia para cualquier usuario que guarde periféricos o accesorios de
Nintendo 3DS en sus cajas originales. La lección principal para la comunidad es que el almacenamiento a largo plazo requiere revisiones periódicas. Confiar ciegamente en el embalaje original no garantiza la preservación, ya que los componentes internos pueden degradarse debido a su propia naturaleza química. Revisar el estado de tus accesorios guardados es la única forma de evitar que tu colección termine convertida en restos inservibles.
!Advertencia! Tenemos problemas...
Debes iniciar sesión para poder comentar.. Iniciar sesión o Registrarme