El séptimo episodio de la tercera temporada de
House of the Dragon ha puesto sobre la mesa las piezas clave para el desenlace de esta entrega. La trama se intensifica con
Ormund Hightower ejecutando una estrategia calculada para desestabilizar el gobierno de
Rhaenyra Targaryen en Desembarco del Rey, utilizando la captura de Tumbleton como una pieza de ajedrez fundamental.
La estrategia de Ormund Hightower
Ormund ha logrado cercar a los Negros mediante tácticas que evitan el enfrentamiento directo con los dragones, aprovechando que la población de Tumbleton sirve como escudo humano. El objetivo de los Verdes es claro: debilitar la autoridad de Rhaenyra no solo ante el pueblo, sino fracturando su lealtad interna. Ante la escasez de dragones activos en sus filas, Ormund busca activamente que los nuevos jinetes de dragón de Rhaenyra cambien de bando.
La traición de Ulf el Blanco
La serie ha profundizado en los motivos de
Ulf el Blanco para abandonar a los Negros. A pesar de su vínculo con Ala de Plata, Ulf nunca se sintió respetado por el consejo de Rhaenyra. El punto de quiebre ocurre tras el humillante altercado con
Daemon Targaryen en la capital, donde fue maltratado frente al pueblo. Esta falta de reconocimiento, sumada a las promesas de poder, riqueza y títulos como el de Lord de las Mareas que ofrece Ormund, han sido el detonante definitivo para su cambio de lealtad.
El futuro de Hugh el Martillo
Mientras que las motivaciones de Ulf son evidentes, la situación de
Hugh el Martillo permanece en la incertidumbre. A diferencia de su compañero, Hugh buscaba principalmente asegurar el futuro de su familia. Existe la posibilidad de que su lealtad no dependa solo de sus convicciones, sino del comportamiento de su dragón,
Vermithor, ante la posible ofensiva de Ala de Plata, lo que podría arrastrarlo a la traición independientemente de su voluntad.
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