El Project Natick fue una de las iniciativas más disruptivas de Microsoft. Inspirado por la tecnología de los submarinos de la Marina estadounidense, el proyecto buscó resolver los problemas de refrigeración de los centros de datos encerrándolos en cápsulas de acero y sumergiéndolos en el fondo del océano. La fase inicial comenzó en 2015 frente a las costas de California, demostrando que era posible gestionar servidores bajo condiciones extremas de presión y temperatura.


El desafío de Northern Isles en Escocia
En 2018, la ambición creció con la cápsula Northern Isles. Situada a 36 metros de profundidad cerca de las islas Orcadas, esta estructura contenía 864 servidores alimentados por energía renovable local. Al carecer de presencia humana en su interior, el entorno estaba sellado con nitrógeno seco, eliminando factores de riesgo como la corrosión por oxígeno o el impacto accidental por parte de técnicos durante tareas de mantenimiento. Los resultados fueron sorprendentes tras dos años de operación continua: la tasa de fallos de los equipos fue ocho veces menor que la de sus homólogos en instalaciones terrestres.



!Advertencia! Tenemos problemas...
Debes iniciar sesión para poder comentar.. Iniciar sesión o Registrarme